La herramienta del pensar estético es quizás una de las más complejas; es como un gran rompecabezas de la subjetividad sin terminar sobre una mesa enorme, alrededor de la cual hay incontables voces de todos los tiempos y perspectivas que proponen, incluyen y excluyen ideas, preguntas y respuestas. No hay el beneficio de una imagen de referencia para guiarse en el armado de este rompecabezas, y si la hubiera, se parecería más a una película que a una fotografía.

Hacer del gusto y la razón por la belleza una capacidad personal, intransferible, cuyos principios y criterios nada ni nadie puede dictar. Escuchar y ver, claro; pero siempre siendo auténticos con nosotros mismos.

Este segundo apunte se enfoca a la práctica del pensar estético, como herramienta esencial y componente clave en la idea de desaprender y aprender. Para ello se plantearán criterios de aplicación, a los que se agregarán algunos desaprendedores y aprendedores. 

Si el mundo fuera obvio, el arte no existiría. El arte nos ayuda a penetrar la opacidad del mundo.
Albert Camus
Albert Camus
Filósofo y escritor argelino-frances