Evaluar es una de las herramientas que más utilizamos; lo hacemos en relación con atributos o cualidades por ejemplo de automóviles, muebles, servicios y personas; lo hacemos también sobre noticias, libros, alimentos y oportunidades presentes o futuras. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar lo que significa evaluar y cómo hacerlo. Evaluar, proponemos, es un juicio que culmina en una decisión para elegir una o más de un conjunto de opciones posibles, con base en determinados criterios.

Evaluar es un proceso, por ello, más allá de la amplitud o complejidad de la evaluación, del objeto, materia o comportamiento que se desea evaluar, es importante tratar de responder a las preguntas que se formularon en el primer apunte sobre esta herramienta. Es clave, sobre todo, qué es la respuesta a cada una de estas preguntas, sea congruente con las respuestas que se están dando a las demás; de otra manera será muy difícil asegurar que estamos hablando de un proceso.

Los sentimientos son más peligrosos que las ideas, porque no son susceptibles de evaluación racional. Crecen silenciosamente, se extienden bajo tierra y estallan repentinamente a todos lados.
Eugenio DOrs
Brian Eno
(1948) Periodista Inglés